domingo, 20 de noviembre de 2016

Educación de Adultos



La educación de adultos es el tipo de educación orientada a adultos, institucionalmente, a quienes completaron o abandonaron la educación formal. Aunque la educación de adultos se encuentra en espacios informales y no formales.
Se fundamenta en un criterio aplicable a otros terrenos educativos: el de la formación permanente y continuada, a través de la cual cualquier persona se inserta en un proceso de aprendizaje y reciclaje de los conocimientos a lo largo de su vida.
A nivel internacional el fomento de la educación de adultos se promovió tras el fin de Segunda Guerra Mundial con el impulso dado por la Unesco y desde finales de la década de los años 1970 se incorporó a las premisas del Estado de Bienestar. Uno de sus objetivos, en general era ser un tipo de educación compensatoria, reingresar a los adultos al sistema educativo. Para la década de los setenta, da un giro, sobre todo en América Latina, al considerar la tendencia de la Educación popular, de la cual se esperaba ser una arma de lucha para los más desafavorecidos.
En el caso concreto de las Escuelas de Adultos institucionales, el objetivo principal es superar las desigualdades sociales y favorecer la inclusión integral de las personas sin títulos académicos o sin formación en campos recientes (como la ofimática), por tal que estas carencias no impidan su desarrollo laboral y de relaciones sociales.
Ante la necesidad de la conformación de las sociedades del conocimiento, la educación de adultos aspira a ofrecer otro tipo de herramientas al adulto para toda su vida; lo cual conlleva a no limitar la educación de adultos a un tipo de educación en especial. Ante esta exigencia se requiere de un cambio de aprendizaje tanto en la enseñanza como en el aprendizaje del adulto. Los ambientes de aprendizaje, por ejemplo, deben ser más atractivos.
El sistema educativo y la educación a lo largo de la vida
Al hablar de educación es común referirse o pensar automáticamente en la educación formal, aquella que transcurre desde los primeros años de vida y va como un proceso constructivo y a la vez secuencial, en el que se tiene control gracias a una gestión educativa basada en un sistema con décadas de experiencia; en contraparte, a pesar de saber la importancia de la educación en los adultos y a lo largo de la vida, es poco el tiempo de experiencia que se tiene con la educación en esta población, raramente se sigue con tanta vehemencia el cumplimiento de estos objetivos que seguramente mejorarían tanto la vida individual como colectiva de las personas.
Debido a todo ello, el sistema educativo se encuentra obligado y más aún preocupado por encontrar las mejores prácticas que permitan una educación permanente eficaz. Para lograrlo, la educación deberá poner en uso las herramientas más significativas y de utilidad que la sociedad en red ofrece para poder cubrir todas las exigencias que la sociedad requiere de la educación.
El aprendizaje en el adulto
Esta educación permanente concibe al adulto como un individuo capaz de aprender, pero es necesario tomar en cuenta algunos aspectos característicos de la educación a lo largo de la vida, como son: pensar al adulto como capaz de gestionar su propio aprendizaje, desarrollar un aprendizaje vivencial, activo, participativo y práctico.
Asimismo, como parte de la educación a lo largo de la vida, se busca que pueda favorecer el acceso a la educación de calidad por parte de toda la población, acercando principalmente a aquellas que se encuentran en situaciones vulnerables fungiendo un papel de nivelación cultural y educativa que promueva el derecho a  la educación.

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